miércoles, 17 de octubre de 2012

Critica Elba Esther a madres trabajadoras


La lideresa del SNTE señala que el abandono de las madres en la formación de sus hijos “convirtió a las escuelas en guarderías juveniles”.
Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el  SNTE, señaló a las madres que trabajan como las principales culpables del deterioro educativo en el país.
El abandono de la madre en la formación de los hijos, convirtió a las escuelas en guarderías juveniles, a los maestros, en solitarios responsables de la educación y vació de contenido educativo y de convivencia humana enormes cantidades del tiempo familiar”, el cual fue ocupado por el excesivo consumo de televisión y tecnología chatarra, publica el diarioReforma.
En una carta pública  titulada “La formación de valores en el México del siglo 21”, Elba Esther Gordillo dijo que la escuela está llamada a reconstruir el tejido social, para lo cual hay dos condiciones indispensables: que sea correctamente valorada y apoyada con recursos y que siga siendo laica.
La lideresa defendió así la participación del Sindicato en la educación en una carta pública. Esto, frente a las crecientes críticas contra su liderazgo lanzadas por maestros disidentes, organizaciones civiles y empresariales y especialistas.
La acusan de misógina
Tras las declaraciones de la lideresa del sindicato de maestros, especialistas, organizaciones civiles, de mujeres y feministas calificaron a la presidenta del SNTE de misógina, discriminadora y conservadora.
Elba Esther tiene una actitud absolutamente misógina porque va en contra del derecho de las mujeres a incorporarse al mercado laboral y además las señala como las únicas responsables de la educación en la casa, lo cual es falso.
“La visión de Gordillo también sorprende por conservadora y discriminadora”, expresó Malú Micher, diputada federal por el PRD y ex directora del Instituto de las Mujeres en el Distrito Federal.
La especialista en educación Blanca Heredia dijo que Gordillo no sólo yerra en el blanco al culpar a las mujeres sino que repite consignas misóginas y retardatorias, sin aportar ningún dato que apoye su “tesis”.
“Es absolutamente indignante que ahora arremeta contra las familias y, muy especialmente, contra las madres que trabajan y lo haga habiendo sido y siendo ella misma mujer que trabaja.

Dice Calderón que en su sexenio bajaron cobros excesivos de electricidad

MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente Felipe Calderón reiteró que Luz y Fuerza del Centro (LFC) era un lastre para el país, y por ello –agregó– se determinó su desaparición sin importar los costos políticos.
“(Era) Una empresa que representaba un pesado lastre para la economía y para las finanzas públicas, y arrastraba gravísimas deficiencias operativas que perjudicaban prácticamente a todos los consumidores”, puntualizó
Al encabezar un acto para presentar las “acciones en beneficio de los clientes” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Ejecutivo aseguró que hoy, en el centro del país, se cuenta con una mejor infraestructura eléctrica y el registro adicional de 800 mil nuevos contratos para el consumo de energía.
En el Museo Tecnológico de la CFE, Calderón expresó que una prioridad de su gobierno fue modernizar el sector energético, por lo que los recursos destinados para obras de electricidad fueron 26% superiores a los que se canalizaron en el sexenio de Vicente Fox y tres veces más que en la administración de Ernesto Zedillo.
Luego de mencionar algunas de las obras realizadas, entre ellas las presas La Yesca y El Cajón, dijo que durante su gestión logró reducir los cobros excesivos en los recibos de electricidad.
Subrayó:
“Al inicio del sexenio, además, y quiero reiterarlo porque es un dato bien importante que vale la pena aquilatar, recibimos un sector eléctrico con dos empresas: una buena, que es la CFE, y una no tan buena, que era LFC, que representaba, hay que decirlo también con claridad, un lastre para la economía nacional, no sólo por los 50 mil millones de pesos al año que nos costaba de subsidio, arriba de las tarifas que con todo y copete y con todo exceso, y con todo y brinco le cobraban a los usuarios, sino por la ineficiencia en las contrataciones, en los apagones y todo”.
Calderón se dijo impresionado por las cifras, y aunque no detalló cuánto se ahorra después de la extinción de LFC, realizada en 2009, fue reiterativo en que la eficiencia, con la CFE al mando, mejoró en cuanto al cobro y las operaciones.
Con LFC, aseguró, un apagón tardaba hasta una hora en restablecerse en la Ciudad de México, y ahora no supera los 10 minutos.
Antes de concluir, elogió el desempeño del exdirector de la CFE, Alfredo Elías Ayub, así como del actual titular, Jaime González, y calificó a la paraestatal como una empresa de clase mundial.

Marchan miles y paralizan Morelia: exigen liberar a normalistas y renuncia de Vallejo

La megamarcha del CNTE en Morelia, Michoacan este miércoles. Foto: Enrique Castro.
MORELIA, Mich. (apro).- Con las demandas de que el gobernador Fausto Vallejo renuncie y la liberación de todos los estudiantes normalistas, miles de maestros de la Sección 18, padres de familia y alumnos de las escuelas normales se manifestaron hoy paralizando las actividades en la capital del estado.
De acuerdo con estimaciones de los organizadores, participaron 50 mil maestros de todo el estado así como estudiantes de las normales desalojadas en Tiripetío, Cherán y Arteaga, familiares de los detenidos y representantes de escuelas rurales e indígenas normalistas de otros estados del país.
Desde cuatro puntos de Morelia salieron las manifestaciones convocadas por la Sección 18 de maestros disidentes, cuya sede fue violentada el lunes por policías del estado que entraron para detener al líder Juan José Madrigal, liberado horas más tarde ese mismo día.
El dirigente magisterial propuso, y se aprobó por unanimidad, mantener por tiempo indefinido un paro de labores y un plantón frente al Palacio de Gobierno.
Desde la madrugada de hoy y en el transcurso del día fueron liberados 117 estudiantes detenidos el lunes tras el operativo de policías estatales y federales efectuado el lunes pasado para desalojar a alumnos de las normales rurales de Tiripetío, Cherán y Arteaga.
Horas antes de que se realizara la megamarcha, el gobierno del estado puso en libertad bajo las reservas de ley a 44 hombres y 22 mujeres, estudiantes de las tres normales desalojadas.
Posteriormente dejaron libres a otros 41 estudiantes bajo las reservas de ley, porque no aparecen en los videos, fotografías y en las documentales de responsabilidad, además de que no mostraron resistencia durante el operativo.
Quedan aún ante el Ministerio Público una decena normalistas que fueron puestos a disposición por la Policía Federal.
En el mitin realizado frente a Palacio de Gobierno, un representante de los estudiantes denunció que las policías estatal y federal saquearon archivos y objetos personales de los estudiantes de la normal de Tiripetío.
Dicha escuela, ubicada a media hora de Morelia, quedó destrozada y algunas de las aulas quemadas por los mismos policías, denunciaron los alumnos quienes informaron que la propia población recuperó las instalaciones el lunes por la tarde.
La megamarcha del CNTE en Morelia, Michoacan este miércoles. 
Foto: Enrique Castro.Reiteraron que fue la propia Policía la que incendió algunos autobuses para culpar a los estudiantes. Reconocieron que ellos quemaron algunas unidades intentando vanamente detener el avance de los uniformados que persiguieron a los jóvenes en algunas casas y en los cerros a donde huyeron.
Los estudiantes de las ocho escuelas normales campesinas e indígenas manifestaron que seguirán las movilizaciones hasta que se libere a todos los detenidos.
También en rechazo a la reforma curricular del plan de estudios de las normales argumentando que mientras quieren imponer nuevas materias como inglés y computación, no toman en cuenta las necesidades culturales, sociales y económicas de las comunidades indígenas y campesinas de Michoacán.
Bajo la consigna de “lo quiera o no lo quiera, Fausto va pa’ fuera”, los maestros de la Sección 18 de Michoacán, apoyados por maestros de Guanajuato, Oaxaca y Distrito, Hidalgo, expresaron su repudio al gobernador del PRI.
El líder de la Sección 18, Juan José Madrigal, hizo un recuento de las acciones de represión del gobernador Fausto en Cherán en las casas del estudiante, las escuelas de telebachillerato y en la comunidad de Nueva Jerusalén.
Propuso un paro de labores y plantón indefinido frente al Palacio de Gobierno; los miles de manifestantes apoyaron con el puño en lo alto.
Algunos de ellos manifestaron que mantendrán estas acciones hasta la renuncia del gobernador Fausto Vallejo.

Policías incendiaron vehículos durante enfrentamientos en Michoacán


El fotógrafo de la agencia 'Cuartoscuro', Alan Ortega, afirmó que oficiales atacaron e intentaron incendiar su automóvil.

                                    El fotógrafo de la agencia Cuartoscuro, Alan Ortega, denunció que policías estatales y federales golpearon e incendiaron automóviles en Cherán, luego de realizar un operativo para liberar la escuela normal ubicada en ese municipio.
El fotoperiodista contó y documentó que su propio automóvil fue golpeado y estuvo a punto de formar parte de los vehículos incendiados en el lugar, hecho del cual se había hecho responsable a los normalistas.
Ortega indicó que, ante los daños que sufrió su vehículo, presentará una denuncia conjunta con los dueños de otros carros que fueron incendiados y eran propiedad de algunos comuneros del lugar.
Aseveró que tiene algunas imágenes de los policías que participaron en el operativo, las cuales formarán parte de la denuncia que integrará la Comisión Nacional de Derechos Humanos, quien se encuentra documentando lo sucedido.
El Consejo Mayor de Cherán denuciará por lo menos otros 4 autos incendiados por los elementos policiacos.

Liberan a 24 normalistas en Michoacán; quedan 74 detenidos


De los 176 detenidos detenidos el lunes pasado, 102 se encuentran libres, luego de deslindarse su responsabilidad en el robo y quema de vehículos.
Cerca de 200 estudiantes resultaron detenidos en un operativo realizado el lunes pasado por fuerzas federales y estatales en Michoacán. (Foto: Alan Ortega/Cuartoscuro)
Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Michoacán, liberó a 24 normalistas que fueron detenidos en los operativos realizados en las escuelas de Cherán, Arteaga y Tiripetío, el pasado lunes.
Se trata de 21 hombres y tres mujeres que, de acuerdo con las investigaciones, no participaronni en el secuestro ni en la quema de vehículos.
Con esto suman 102 los jóvenes liberados y sólo quedan detenidos 74, cuyo estatus legal se definirá durante las próximas horas al vencerse el plazo legal a la medianoche de este miércoles.
Decenas de estudiantes se reunieron en las cercanías de la procuraduría estatal, en donde mantienen la presión por la libertad de la totalidad de sus compañeros.
Con esa misma consigna se mantienen normalistas bloqueando la salida a Pátzcuaro y parte de la calzada La Huerta.
El secretario de Gobierno, Jesús Reyna, aseguró que las liberaciones registradas hasta el momento son parte de los expedientes abiertos por las autoridades y no resultado de negociaciones. Dijo que en los hechos se sigue el cauce legal y afirmó que existen condiciones para que se puedan dar algunas consignaciones.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación advirtió que mantendrá un plantón permanente en el centro de Morelia, además de un paro de labores, hasta que se dé la liberación de todos los normalistas.



La guerra antinarco, el gran fracaso de Calderón


El Ejército en las calles 
El Ejército en las calles Foto: Eduardo MirandaFoto: Eduardo Miranda
Rubén Aguilar y Jorge Castañeda formaron parte de la nómina del gobierno federal panista, uno como vocero de Vicente Fox y otro como el primer canciller de su sexenio. Después, durante el gobierno de Felipe Calderón, se convirtieron en críticos de las políticas públicas, en particular de la guerra emprendida por el todavía Presidente contra el narcotráfico, primero en su libro El Narco: la guerra fallida (2009) y en estos días con su nuevo volumen, Los saldos del narco. En este último, un adelanto del cual ofrecemos con autorización del sello Punto de Lectura, de la editorial Santillana, los autores apoyan con nuevos datos y con información actualizada su tesis: la guerra contra el narco no tuvo ningún sustento y resultó un fracaso, Calderón la emprendió para legitimarse y la debacle electoral del PAN tuvo su origen en la desaprobación mayoritaria a su política en materia de seguridad.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Hace cuatro años escribimos El narco: La guerra fallida (2009). En él mostramos, a partir de los datos ofrecidos por el gobierno y los organismos internacionales, que los argumentos utilizados por el presidente Felipe Calderón para justificar la guerra en contra del narcotráfico no se sostenían. Planteamos que la razón fundamental para iniciar su cruzada fue política; se propuso lograr la legitimación, supuestamente perdida en las urnas y los plantones, a través de las batallas en las calles y las carreteras.
Este nuevo texto analiza el saldo de la guerra de estos seis años y propone los caminos para enfrentar, en el marco de una estrategia distinta, el problema del narcotráfico. Se presenta también una revisión y puesta al día (hasta agosto de 2012) de las cifras y estadísticas relacionadas con el consumo de las drogas, el incremento de la violencia, los asesinatos, la violación de los derechos humanos y la percepción de la ciudadanía sobre la estrategia implementada por el gobierno.
El presidente Calderón decretó la guerra al narcotráfico a través de una cadena nacional de televisión el 11 de diciembre de 2006, tan sólo 11 días después de asumir el cargo. Su estrategia contradecía la tendencia mundial que propone abandonar el enfoque punitivo y prohibicionista para enfocar el problema desde el ámbito de la salud pública. Hoy, seis años después, cada vez son más los políticos y especialistas que piensan que la estrategia de la guerra es un fracaso, que no se puede ganar y los costos de librarla son descomunales.
Debió ser evidente para el presidente y sus colaboradores que los países consumidores, de manera particular nuestro vecino del norte, no se han planteado la necesidad de una guerra como la que él propuso, y no están dispuestos, bajo ningún precio, a emprenderla. Son conscientes de que los costos y daños de la misma son muy superiores a sus posibles beneficios. A pesar de ello, y de que en México el consumo de drogas era muy bajo, de que se vivía la menor violencia de la historia del país y la menor penetración del narco en las instituciones del gobierno, Calderón optó, sin necesidad y fundamento, por la guerra y anunció que de esta forma lograría terminar con los cárteles, la violencia y el consumo de las drogas.
Al concluir su sexenio, no ha ocurrido nada de lo prometido; los problemas permanecen tal cual o se agravan, y surgen otros de carácter colateral, incluso mayores que los que se pretendía resolver. Como lo anunciamos en El narco: la guerra fallida, la guerra resultó un fracaso. (…)
(…)
Cuando Calderón asumió la presidencia, las estadísticas nacionales e internacionales señalaban que el país vivía la menor violencia de su historia (sólo ocho homicidios por 100 mil habitantes); después de la guerra, este nivel se incrementó. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2007 hubo 8 mil 867 homicidios y, en 2011, 27 mil 199. Así, el número de homicidios dolosos por 100 mil habitantes pasó de 8.5 en 2007 a 24 en 2011, creció más de tres veces. La media mundial es de 8.8 homicidios por 100 mil habitantes y México estuvo por debajo entre 2005 y 2007. El total de los homicidios en los primeros cinco años de gobierno llegó a 95 mil 659, pero si a éstos se suman los que tendrán lugar en 2012 (es previsible una cantidad semejante a la de 2011) el total ascendería a 122 mil 858. Obviamente, no debe confundirse esta cifra con la de ejecuciones vinculadas de forma directa con el crimen organizado.
(…)
El presidente se comprometió a bajar los niveles de consumo de las drogas a pesar de que esto no era un problema entonces y tampoco lo es ahora. Él conocía los datos –son de dominio público– que señalan a México como un país de bajo nivel de consumo. Las estadísticas nacionales e internacionales aseguran que seis años después así se mantiene. Un dato sitúa con precisión esta realidad: los estadunidenses que alguna vez en su vida han probado alguna droga ilícita (incidencia) constituyen 42% de la población; de los mexicanos sólo era 5.5% en 2010, cuando la media mundial es de 7.8%. Para ubicar el problema, baste decir que la incidencia de México en 2002 era de 4.6%; en ocho años aumentó únicamente en 1.1%.
El consumo de algún tipo de droga ilícita en el último año (prevalencia) en México es de sólo 1.5%, contra 4.2% de la media mundial. Aquí la distancia con otros países es todavía mayor. Lo mismo sucede con los niveles de adicción, que se mantienen muy bajos, como lo reporta la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA), muy inferiores si se comparan con los de Estados Unidos, Europa y los países de América Latina. Las adicciones en México rondan el 0.6%, mientras que en Estados Unidos es de 3.0%. Una diferencia de 250%.
Ni la estrategia presidencial ni los 69 mil muertos aportaron nada en relación con la disminución del consumo, que se mantuvo muy bajo y con aumentos marginales y muy inferiores a lo que ocurre en el resto del mundo. La pregunta que vale para México es: ¿por qué no se consumen drogas? Es aquí donde faltan buenas explicaciones. A los narcotraficantes, contra el discurso oficial, no les interesa malbaratar su producto en México, que ofrece un mercado muy restringido. Su negocio sigue y seguirá siendo vender la droga en Estados Unidos. La mejor prueba de ello yace en la aparente paradoja del Distrito Federal. En el mayor mercado potencial de drogas del país, por dimensiones y nivel de vida, no aparece el narco: ni colgados, ni decapitados, ni derecho de piso, ni retenes, ni ejército en la calle.
(…)
El total de la producción de drogas en México vale alrededor de 8 mil millones de dólares anuales, según el gobierno del presidente Calderón, una tercera parte del monto de las remesas. Esto representa entre 0.7 y 0.8% del Producto Interno Bruto (PIB), que asciende a un billón 400 mil millones de dólares. Es una cantidad muy menor para el tamaño de la economía mexicana, pero sobre todo para haber desatado una guerra que ha costado 69 mil muertos. No existe ningún indicador de que, como resultado de ésta, se haya reducido la producción de mariguana, heroína y anfetaminas. Los datos de los gobiernos de México y Estados Unidos indican exactamente lo contrario.
De no haberse desatado la guerra, la producción (mariguana, heroína y metanfetaminas) para el mercado de Estados Unidos se hubiera mantenido básicamente igual. Pues es la ley de la oferta y la demanda la que incentiva o deprime la producción. Si los estadunidenses ahora consumen más mariguana –son prácticamente autosuficientes–, metanfetaminas y heroína, habrá productores que se arriesguen, en razón de los altos precios que pagan los consumidores, para satisfacer su demanda. Un estudio financiado por The National Institute on Drug Abuse (NIDA) señala que alrededor de 40% de los estudiantes de secundaria admite haber consumido alguna droga ilícita en el último año (prevalencia), frente a 30% de hace dos décadas. La investigación también sostiene que sólo 29% de los estadunidenses piensa que el consumo de drogas es un problema extremadamente grave o muy grave, el porcentaje más bajo en los últimos 10 años. Las drogas dejaron de ser un problema relevante para esta sociedad cuando, a partir de los noventa, logró aislar el consumo de hechos violentos. Es evidente que, más allá de los discursos, existe una permisividad creciente de la población y las autoridades estadunidenses al consumo de las drogas.
La “afición” a la cocaína se ha reducido en Estados Unidos, pero no a consecuencia de la guerra, sino a raíz de cambios culturales y de hábitos en los consumidores. Hoy Europa y Estados Unidos consumen la misma cantidad de coca, un poco más de 300 toneladas anuales cada uno, que aún es demasiado. Ese mercado representa 50% del total global. La demanda estadunidense continúa siendo muy poderosa y los precios muy elevados. Eso provoca, con o sin guerra, que siempre exista quien se arriesgue para llevarla a ese mercado, de suyo tolerante. Si un día se acaba la demanda, cosa que no va a suceder, se termina el trasiego. Mientras, con o sin guerra, continuará. La responsabilidad no es del gobierno mexicano, sino de los consumidores y las autoridades estadunidenses.
(…)
Si el presidente Calderón pensó que la estrategia de guerra le iba a legitimar y generar simpatía personal a él, a su gobierno y a su partido, no fue el caso. El Partido Acción Nacional (PAN), el partido del presidente, sufrió una derrota desastrosa en la pasada elección en la que fue desplazado hasta la tercera posición. Este resultado se asocia en buena medida al rechazo de la ciudadanía a la guerra. La mayoría de los ciudadanos ha terminado por oponerse a la estrategia y asumir que los narcotraficantes ya ganaron la partida emprendida por el gobierno. Hay también acuerdo mayoritario en señalar que el próximo gobierno debe de cambiar la estrategia.
¿Qué hubiera pasado si el presidente no hubiera optado por la “guerra” con el propósito de legitimarse después del resultado electoral de 2006? De acuerdo con el fracaso de la guerra y sus saldos negativos, se podría responder que cualquier otra estrategia le hubiera resultado mejor; incluso es posible especular que, sin la carga negativa de la guerra, podría terminar su mandato mejor evaluado y su partido podría haber tenido mejores posibilidades en la disputa por la Presidencia.
(…)
La sociedad piensa mayoritariamente que la guerra ha sido un fracaso y también que se perdió. Cuando Calderón la decretó, el país vivía la menor violencia de su historia y no había problemas con el consumo de drogas. Como lo planteamos en la introducción de El narco: La guerra fallida, “la razón primordial de ofensiva de diciembre de 2006 fue política: lograr la legitimación supuestamente perdida en las urnas y los plantones, a través de la guerra en los plantíos, las calles y las carreteras, ahora pobladas por mexicanos uniformados”.
Los resultados muestran que la estrategia no funcionó y sí metió al país en una espiral de violencia que nunca debió haber ocurrido, que ha costado la vida a 69 mil mexicanos que no tenían porqué morir y la imagen de México en el exterior se ha deteriorado. Si el presidente Calderón al inicio de su sexenio pensó que su estrategia lo fortalecería y permitiría a su partido ganar las elecciones del 2012, fracasó. La sociedad juzgó y decidió que sea otro partido el que se haga cargo de poner fin a la violencia.
(…)
La guerra que la presente administración decidió dar contra el narcotráfico no se puede justificar por un mayor consumo (el cual es inexistente), ni por la presión del narcomenudeo. Según las encuestas oficiales, más de 60% de los jóvenes en general y 50% de las jóvenes usaron drogas por primera vez porque se las regaló un amigo; a cerca de 20% de los hombres y a 40% de las mujeres se las dio un familiar; a 6% y 4%, respectivamente, un compañero de la escuela; y solamente 5% de los hombres, y ninguna mujer, dijo que las obtuvo de un vendedor.
Habrá, pues, que buscar las verdaderas razones de la “guerra” del gobierno contra el crimen organizado en otra parte. No existen elementos para fundarla en el consumo y la venta que se hace a los niños o a los jóvenes. Según los datos del propio gobierno, esto no ocurría, y no hay indicios de que vaya a suceder, por lo menos en los próximos años. Los números aquí reseñados, a partir de información oficial y de organismos internacionales, procuran ubicar en su justa dimensión el tamaño del problema; no desdeñan el drama personal y familiar que supone que un joven corra el riesgo de destruir su vida probando drogas; tampoco ignoran la necesidad de que el gobierno trabaje en campañas de prevención y atención de las personas, adultos y jóvenes, presas de las drogas. Simplemente aclaran las cosas.
(…)
A lo largo de estas páginas, hemos visto cómo las principales justificaciones para la guerra del narco no se sostienen, el consumo de estupefacientes en México o bien no aumenta, o bien lo hace a partir de una base tan pequeña que los incrementos absolutos resultan insignificantes, por más que los relativos parezcan alarmantes. A propósito de la violencia, del contubernio con el crimen organizado, de la extraterritorialidad y la corrupción de las esferas políticas, policiacas y militares, tratamos de demostrar que estas situaciones no son nuevas, permanentes, ni son más graves que antes, sin que ello justifique los hechos actuales o implique una postura de brazos caídos. Ésta es la tierra de Toledo Corro, de Arévalo Gardóqui y El Búfalo, de Gutiérrez Rebollo y Mario Villanueva, y de muchos, muchos más. No nos leamos las cartas entre gitanos.
Sobre la sabiduría convencional relativa a Estados Unidos, es decir, la creencia de que el origen del mal mexicano yace en la demanda y las armas estadunidenses, buscamos explicar que en parte se trata de medias verdades, en parte de sueños guajiros. La importación de armas a México desde el norte no es una explicación, ni mucho menos una causa, de la violencia en nuestro país. Las armas provienen de todas partes, y países sin frontera con Estados Unidos padecen niveles de violencia muy superiores a los que rigen en México, niveles que en los últimos dos decenios y hasta 2007 habían descendido notablemente, de acuerdo con las cifras del propio gobierno. La disponibilidad de armas en el mundo, y en Estados Unidos, es una constante, no una variable. Tal vez el poder de fuego de dichas armas haya aumentado en tiempos recientes, pero no son nuevas la Segunda Enmienda a la constitución norteamericana, que garantiza el derecho a portar armas, ni la fuerza cabildera de la Asociación Nacional del Rifle, ni es posible el regreso al status quo antes de 1994, cuando no existía el Assault Weapons Ban.
No ha caído, ni existe razón alguna para creer que caiga, la demanda estadunidense de sustancias ilícitas, que se ha mantenido estable durante casi medio siglo, a pesar del número incalculable de lamentos mexicanos de que la culpa la tienen los “pinches gringos mariguanos”, ni a pesar del número igualmente incalculable de exigencias mexicanas para que los estadunidenses reconozcan su “responsabilidad” –algo que siempre han hecho, sin consecuencia alguna–. De allí no sólo el carácter inviable de exigir una reducción de la demanda, sino el rechazo al carácter deseable de dicha aspiración por parte de los sectores más progresistas, y cada vez más numerosos, de la sociedad estadunidense. A las preguntas obvias (¿A poco el gobierno no sabía todo esto? ¿Entonces, por qué procedió como lo hizo?) respondimos desde el principio: por motivos políticos, producto directo de la supuesta necesidad de legitimarse, al término de un proceso electoral cuestionado por los perdedores.
Fuente: Proceso http://ht.ly/eyZ1P

Negocios gallegos con PEMEX


































Fuente: Proceso http://ht.ly/eyZ1P

Aguayo pide a CIDH evitar destrucción de las boletas de 2006

El académico Sergio Aguayo pidió la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para evitar que sean destruidas las boletas de la elección presidencial de 2006.
El profesor-investigador de El Colegio de México argumenta que aún está en proceso su litigio para poder acceder a los documentos, e invoca su derecho a la información para consultarlos.
Aguayo solicitó a la CIDH -dependiente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y encabezada por el mexicano Emilio Álvarez Icaza- emitir medidas cautelares en contra del procedimiento para destruir las boletas, cuyo plazo está previsto a más tardar para el próximo 3 de diciembre.

Estados reprueban en transparencia presupuestaria

Tabasco, Tamaulipas y Sonora obtuvieron la calificación más baja al ser opacos con su información. (Getty Images

Tabasco, Tamaulipas y Sonora obtuvieron la calificación más baja al ser opacos con su información.Si de transparencia presupuestaria se trata, los gobiernos estatales están reprobados.
El Índice de Información Presupuestal Estatal 2012 reveló este miércoles que la calificación promedio nacional, en cuanto a cómo las entidades del país manejan su presupuesto fue de 56%.
El informe, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), dio a conocer que Tabasco obtuvo la puntuación más baja con 24% de calificación. Le sigue Tamaulipas y Sonora con 37%, respectivamente; Chiapas 39% y Querétaro 41%.
Sonora, por ejemplo, no aprobó a tiempo su presupuesto y además, presentó documentos ilegibles y confusos, mientras que Querétaro no desglosa información de deuda pública, pensiones y jubilaciones.
Otros estados que también obtuvieron baja calificación fueron Michoacán, cuyo gobierno no explica cómo se gasta 241 millones de pesos por erogaciones adicionales.
El estudio señala que en general, las peores prácticas en transparencia presupuestal se refieren a textos ilegibles, dificultad en el acceso a la información y falta de estructura común en presupuestos.
Por el contrario, Colima, Puebla, Campeche, Jalisco y Guerrero son las entidades que destacan por llevar a cabo buenas prácticas sobre rendición de cuentas en su presupuesto.
Colima, que obtuvo una puntuación del 92%, destacó por desglosar su deuda pública e informar sobre la asignación presupuestal a pensiones y jubilaciones.
En segundo lugar se colocó Puebla, con 83% de calificación, toda vez que cuenta con un catálogo de clasificación del presupuesto que permite revisar el orden y la distribución del gasto.
Campeche obtuvo calificación aprobatoria con 75% y Jalisco con 71%; mientras que Guerrero obtuvo 68%.
El IMCO destaca las buenas prácticas que otras entidades ejercen como Chihuahua, el cual presenta de forma detallada los tabuladores salariales, mientras que Veracruz desglosa el financiamiento que es otorgado a partidos políticos. 
El Índice detalla que en los últimos años la deuda pública de los estados ha aumentado de forma significativa.
El IMCO señala que actualmente la deuda estatal asciende a 404 mil 409 millones de pesos, lo que equivale a 13.8 veces el presupuesto de la UNAM o 6.3 veces lo que se le asigna al Seguro Popular. 

IFE multa al Movimiento Progresista por spots contra Soriana


Publicado el Miércoles 17 de Octubre de 2012
México, 17 de octubre (Notimex).- El Consejo General del IFE avaló la multa por más de 1.5 millones de pesos, repartida entre los partidos que conformaron el Movimiento Progresista, por la presunta difamación en spots y promocionales que acusaron a una tienda de autoservicio de ser parte de compra de votos en favor de Enrique Peña Nieto.
En la sesión extraordinaria de este miércoles, se aprobó por discusión en acatamiento al mandato del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) contra los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano.
La sanción se debe al spot en el que la coalición denunció la presunta existencia de “miles de pruebas” en la coacción y compra del voto a través de monederos electrónicos de Soriana en favor de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM).
El acuerdo aprobado por el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) concede la razón a la tienda de autoservicio, que presentó el recurso de queja ante el TEPJF, luego de que el PRD, PT y Movimiento Ciudadano exhibieron la pauta en radio y televisión durante varias semanas.
El acuerdo aprobado establece que el Movimiento Progresista incurrió en calumnia y por ello se propone que al PRD se le aplique una multa de 563 mil 89.22 pesos, al PT de 493 mil 154.96 y a Movimiento Ciudadano de 434 mil 66.12 pesos.
En una primera instancia, el Consejo General del IFE declaró infundada la queja, por lo que la tienda de autoservicio interpuso el recurso ante el Tribunal Electoral federal, instancia que le concedió la razón.
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